Arreglos florales en espuma

 

Un poco más de cuidado puede hacer una gran diferencia para cualquier arreglo floral tamaño o ramo de flores frescas. La mayoría de los arreglos florales duran de 5 a 7 días o más, dependiendo de las flores utilizadas y la atención que reciben.

Cuidado

Mantenga la espuma floral empapada con el agua preparada con el alimento florar recibido. Este alimento proporciona las azúcares y el equilibrio del pH necesario y limita el crecimiento bacteriano. Es importante seguir las instrucciones de mezcla proporcionadas en el sobre del alimento floral. No diluir con más agua que la que especifica en el paquete.

Revise el agua de su arreglo todos los días para asegurarse que sea abundante y clara. Si es posible, vuelva a cortar los tallos diagonalmente quitando de 4 a 8 centímetros con un cuchillo afilado o unas tijeras para no aplastar los tallos. Al hacer el corte coloque inmediatamente los tallos en agua o firmemente en la espuma floral.

Mantener las flores en un lugar fresco, lejos de la luz directa del sol, la calefacción o las rejillas de ventilación, directamente bajo los ventiladores de techo, o cerca de aparatos. El calor de los aparatos o corrientes de aire caliente y frío causan que se deshidrate la flor.


Arreglos florales en espuma

 

Si recibe un bouquet sin agua mantenga sus flores en un lugar fresco hasta que pueda ponerlas en agua con nutrientes para flores. No se olvide de lo importante que es seguir las instrucciones de mezcla en el paquete de alimento para flores. Llene un florero (lavado con un detergente o solución de limpieza antibacterianos), con agua prepárela con el alimento para flores.

Quite las hojas que estén por debajo de la línea de flotación para impedir el crecimiento de bacterias microbianas y se limite la absorción de agua por la flor. Vuelva a cortar diagonalmente los tallos quitando de 4 a 8 cm con un cuchillo afilado o unas tijeras. Coloque las flores en el jarrón de la solución que hemos preparado.

Mantener las flores en un lugar fresco, lejos de la luz directa del sol, la calefacción o las rejillas de ventilación, directamente bajo los ventiladores de techo, o cerca de aparatos. El calor de los aparatos o corrientes de aire caliente y frío causan que se deshidrate la flor.